Shoganai

Alena Pons

Alena Pons

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Estoy cansada. Sobre todo estoy cansada de estar cansada. ¡Menuda novedad, Alena! ¡Tú y toda la humanidad! 

Porque es verdad ¿no? Estamos todos muy cansados y es normal. Mañana es 1 de marzo, con lo que en unos días celebraremos el primer aniversario de la pandemia. Se dice rápido, 365 días y sin luz al final del túnel. 

Con este panorama es difícil funcionar. Es difícil hacer todo lo que nos proponemos la noche anterior o incluso por la mañana después de un buen trago de café cargado. Y eso hay que aceptarlo. 

He perdido mucho tiempo batallando y castigándome por no poder hacer más, pero de poco me ha servido. Al final, he llegado a una conclusión muy obvia: tengo la batería baja. Soy como un portátil un poco viejo, ahora mismo, me cuesta mucho recargar energías, con lo cual tengo que ser selectiva. No puedo tener veinte aplicaciones abiertas porque me bloquearé y entonces me tendré que reiniciar y vete a saber el rato que me va a llevar eso. Tengo que ser consciente de dónde estoy y cómo estoy. Hay días que me levanto al 70%, hay días que incluso al 90% pero también hay muchos días que apenas rasco el 25%. Y mira, es lo que hay. 

Yo solía odiar la expresión: «es lo que hay» pero cuando viví en Taiwán, hice unos cuantos amigos japoneses y uno de ellos me explicó una expresión que ellos usan mucho, «shoganai» (しょうがない) que se traduciría como «qué le vamos a hacer» pero no tiene connotación negativa o de resignación. Para los japoneses decir shoganai no es quejarse es, simplemente, anunciar cómo son las cosas y cuál es, por lo tanto, el margen de maniobra. Después de todo, ¿de qué sirve realmente quejarse o lamentarse por una situación que no podemos cambiar? No es cuestión de pesimismo si no de optimización de recursos

Tenemos que mirarnos al espejo y ser honestos y amables con lo que vemos en el reflejo. Tenemos que preguntarnos ¿cómo estamos hoy? y ¿qué podemos hacer de verdad? Ponernos veinte cosas en la agenda será un fracaso, pero quizás ponernos dos será un éxito. Y esas dos, sumarán otras dos al día siguiente. Y ¿quién sabe? Puede que al cabo de unos días puedas hacer cuatro y quizás al día siguiente solo una. Y, eso también está bien. Porque no es ideal pero es shoganai. 

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